Entre las risas de Ingrid y Vesta, Fran revive una noche que aparentemente ella recuerda bastante menos cariñosamente que el resto.
Fran García-Huidobro todavía no supera el asado que terminó haciendo por una apuesta cuando Vesta Lugg estaba pololeando con un futbolista que jugaba en Vélez.
Lo que parecía una simple parrillada terminó, según recuerda Fran, con un montón de invitados llegando a su casa, una inesperada lista de carnes y hasta uno de los asistentes dejando su número de teléfono escrito sobre una mesa.
Noche de furia de Fran!!
Para reír de buena gana.


